O'clock J. Azz Winter.
Yo también lo siento, son las intrépidas garras del invierno. No hablo de estaciones, sino de esas garras de invierno que también puedes sentir en un pleno día de julio. Es ese invierno que habita dentro de las personas, dentro de los corazones. Regalo mis sonrisas, ya que cuando me quedo solo no lo hago, no me dedicaré esa sonrisa a mi mismo, no la quiero. No quiero acudir a ese gran evento, donde cada noche las buenas caras son los cubatas más demandados, y la falsedad el más ofertado. Me quedaré atrapado en ese Oasis necesario, donde los segundos se hacen minutos y los minutos horas, donde el paso del tiempo va equilibrado con la necesidad de éste. Un día más, me quedaré sentado en la bañera con la mirada enfrentándose al agua caliente que relaja mi piel. Me dispondré a hundir mi cabeza para soltar un grito ahogado. Burbujas de rabia que escapan de mi. Dame ese tiempo que no sepas en que utilizar vida. Para poder intentar hacer un fino colchón donde postrarme a escuchar música. Dame ese tiempo malgastado para poder moldear figuras abstractas.
Dame tiempo, vida. Dame vida, tiempo.
Dame paz.
