Uno más, uno menos. Adiós, Bienvenido.
Atrás queda un año más, y ya van 20. Ha sido un año lleno de muchas cosas, ilusiones, desilusiones, esperanzas, sueños rotos, sonrisas, lágrimas... pero quiero quedarme con las sonrisas, las incontables carcajadas que vosotros, mis amigos, me habéis regalado... gracias. Es cierto que la amistad es esa gran familia que uno mismo se elige. Digo gran familia pero no por número, sino porque la verdadera amistad es demasiado grande, su valor no se compra ni con monedas, ni con nada. Por eso, me reitero, GRACIAS. Tenéis un hueco en mi memoria y sobretodo en mi corazón.
Me despido de este 2011, con ganas, aunque lo único que vaya a cambiar sea el uno del final a la hora de poner una fecha, lo demás todo seguirá igual. No tengo mucho que decir de este año la verdad, pero si bastante del próximo. Espero que las cosas empiecen a ir mejor, debería ordenar un poco todo, lo sé, pero... soy el dueño de mi desorden y así me aclaro yo, cada uno vive como sabe, a su manera, de eso se trata. Me pregunto cuales son mis metas para este 2012, no propósitos que nunca se cumplen, sino objetivos pendientes que vaya a estar dispuesto absolutamente a cumplir. Son simples, terminar el año con una sonrisa y un mejor recuerdo que éste, terminar con los de siempre, y sentir que ha sido un año que ha valido la pena. ¿No pido tanto no?
Un abrazo que haga recordar todos los buenos momentos que ha habido este 2011 para todas esas personas que son de verdad. Los que les guía el corazón e intentan dibujar sonrisas en los demás. Para mi gente. Chin chin por un año más.
