El verano sólo trajo un oasis prohibido.
El nuevo solsticio de verano entró hasta la cocina por mi ventana, pero entonces todo era igual. Junio llegó sin sorpresa alguna. Ni en lo más profundo de ese espejo donde se hayaba mi reflejo moribundo, fuí capaz de hallar la más fresca sonrisa, de esas que salen solas por estas fechas. Recuerdo aquella noche, un recuerdo tan real, que siento que puedo tocarlo todavía. La Luna estaba ahí, tímida observándome dese lo más alto. Insistía en no quitarme ojo, mientras yo me dedicaba a rayar un folio con líneas abstractas. Más tarde alejé la vista del folio y me di cuenta que ahí estaba, tan abstracto pero a la vez tan claro, el guión de mi pelicula, el camino que estaba tomando. Algo tan confuso, mi propio laberinto de emociones, objetivos, sentimientos e ilusiones.
Soy consciente, abandoné bastante todo aquello que de verdad me importa. Abandoné a amigos, familia, hobbys, un poco de todo. Convencido de que tenía que dedicarme un poco de tiempo a mí, ser un poco egoísta. Ni conseguí aclarar nada, ni conseguí pensar más en mí y ser un poco egoísta en según que aspectos, supongo que porque eso no va conmigo. Más bien me dediqué a darme soledad gratuita, noches y días de reflexión, reflexiones que no me hacían llegar muy lejos. Soy consciente de mi situación, consciente de que quizás todo sea un oasis que se difuminará en que crea probar de sus virtudes y placeres.
En varias ocasiones, demasiadas tal vez, no soporto éste mundo, no soporto a su gente, todo me asquea. Cada vez que observo más y más mi alrededor me entran más ganas de mandar todo a la mierda, de irme a otro lugar, naufragar a la deriva lejos de la urbe. Pero no puedo, obligaciones y cosas que pese a todo me importan estan aquí. No es tan fácil desprenderse de lo poco que me hace seguir al pie del cañón. Quizás no los odie a ellos y me odie a mi, pero que más da...
Atrás se quedó la primavera, recién llegado el verano me siento en un eterno invierno... y a mí los mejores versos me los trae el otoño. Pasan los días, las semanas, los meses... y todo sigue igual.
